El maestro pidió que mire hacia arriba y que Ivo diga lo que ve; Ivo ve las uvas pero no ve el ave que existe sobre la parra, a poca mayor altura, y a su vez el ave tampoco ve las uvas que se encuentran debajo de la parra. Ahí, el maestro le enseña que podemos ser igual que las aves y ver lo que tenemos delante de nuestros ojos y no mas allá. La epistemología es el estudio crítico del desarrollo, métodos y resultados de las ciencias. La cabeza piensa donde los pies pisan, así debe ser según la ciencia.

Pero podemos también interpretar que si estamos en la Tierra no pensamos más allá del suelo, o también, que, como el ave, podemos volar con la imaginación y construir y sentir ilusiones, esperanzas, alegrías y castillos lujosos. Si el mundo es único, el opresor lo utiliza para tenernos controlados, y los controlados vivimos de forma chota y mediocre, pero podemos ver las cosas diferentes, con ojos buenos, donde no todo es malo, donde también tenemos alegrías, ilusionados en un cambio próximo.

El autor nos pone otro ejemplo para enseñarnos epistemología: Ptolomeo y su visión del sistema solar con los pies sobre la Tierra; y Copérnico, con los pies en el Sol, en el aire. Como si Copérnico volara como las aves y desde arriba desarrollara su teoría solar.
También, el autor nos enseña que podemos ser libres de pensamiento, podemos volar con la imaginación y salir del encierro y la opresión. La imaginación es infinita y libre, nada ni nadie la puede encarcelar y oprimir, y ni el peor de los sistemas puede deformarla.

Marcelo, desde adentro, sobre el texto «Ivo vio la uva».

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