El lunes pasado se realizó la presentación del informe anual “Sistema de la Crueldad VI” del Comité Contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria. Entre los panelistas se encontraron Adolfo Pérez Esquivel (presidente de la CPM), Alejandro Mosquera (secretario ejecutivo de la CPM), Roberto Cipriano García (director del Comité contra la Tortura), y Hugo Cañón, presidente de la CPM.

La presentación fue abierta por Pérez Esquivel, que con la frase “los derechos humanos y la democracia son valores indivisibles” sentó una posición que se mantuvo constante a lo largo de la jornada. La situación de las políticas penitenciarias, las políticas de seguridad, y las políticas de niñez y adolescencia fue abordada por el resto de los panelistas.

Cipriano manifestó lamentar el no presentar un panorama con mejorías respecto de los anteriores, pero que era la realidad la que imponía la crudeza de la que dan cuentan los datos y conclusiones presentadas en el informe. “Tal como venimos señalando en los informes anteriores, el Sistema Penitenciario Bonaerense arrastra cuatro núcleos de problemas estructurales: violencia institucional estructural, aplicación sistemática de torturas y gran cantidad de muertes; sobrepoblación crítica y hacinamiento; condiciones de detención inhumanas; corrupción estructural.” De los datos recabados no sólo se observa que estas condiciones estructurales no han mejorado, sino que además se han profundizado.

Por el lado de las políticas penitenciarias, la sobrepoblación aumentó, llegando a albergar el sistema casi el doble de personas para las que está capacitado. Los hechos violentos, informados por el propio SPB, también aumentaron; paradójicamente, se registra un aumento en la represión por parte de agentes del servicio paralelamente a un descenso en los conflictos entre internos. Otra cuestión en la que han hecho énfasis fue la relacionada a las muertes, las cuales han aumentado de las 117 registradas durante el 2009, a un total de 133 al finalizar el 2010, siendo 38 de estas muertes traumáticas y 95 por enfermedad. A la vez, que los hechos violentos y la tortura siguen siendo naturalizados y encubiertos bajo las carátulas de apremios y vejaciones, delitos que tienen penas mucho menores que la tortura.

A lo largo del pasaje de la presentación del informe se ha hecho hincapié en dos sectores de la población carcelaria. Uno que se encuentra en los mismos centros de detención que detallamos líneas arriba, el colectivo de personas trans ( travestis, transexuales y transgénero), que es uno de los más vulnerables sectores dentro de las unidades penales. Ya que al permanecer incluidos dentro de los penales masculinos, son victimas de constantes abusos y torturas, tanto por parte de detenidos como por personal del servicio. El otro sector al cual se han referido con preocupación, fue el de niñez, donde se ha denunciando que la conformación del Observatorio social de Niñez y Adolescencia en diciembre del 2010, fue de manera poco clara y sin la posibilidad de realizar una audiencia publica; los panelistas también hicieron un llamado de atención a la gran cantidad de detenciones a menores de edad no punibles, a los cuales se los ha privado de su libertad transitoriamente y en una gran cantidad de casos se los ha golpeado. Como así también se refirieron a la falta de personal capacitado para atender al volumen de niñxs y adolescentes que se encuentran de detención. Sumadas a estas denuncias dejaron en claro su disconformidad y preocupación con la logística que se está llevando a cabo desde el Estado para la contención e inclusión social de la gran cantidad de niñxs en situación de calle.

La introducción hecha por la Comisión Provincial por la Memoria para el Informe 2011 termina diciendo “Finalmente queremos señalar que este informe sobre la situación de los derechos humanos de las personas privadas de libertad es para nosotros un capítulo de la lucha por su vigencia plena para todos. Nada de lo que pasa intramuros encontraría explicación si no somos capaces de ver los derechos que nos faltan fuera de ellos.

Seguimos trabajando por un país con más igualdad, mejor distribución de la riqueza, porque ningún pibe pase hambre, sin impunidad, con los genocidas y terroristas de estado juzgados y cumpliendo condena en cárceles comunes. Seguimos trabajando por los nietos, por Julio López, por Luciano Arruga, por Diego Duarte desaparecido bajo la basura y tantos otros y otras que perdieron sus vidas. Por los derechos de nuestros hermanos de los pueblos originarios.

Seguimos aportando al debate de las memorias y a su construcción por nuestro pueblo y nuestra sociedad, porque allí se dibujan los contornos del país que queremos, las vergüenzas que aún tenemos y los derechos que tenemos que conquistar.”.

Desde Atrapamuros aplaudimos esto, y creemos necesario que se conozca este informe y es por ello que realizamos este pequeño resumen, con la intención de facilitar, desde nuestro modesto lugar, su divulgación.

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